Un autodiagnóstico simple para detectar oportunidades perdidas, problemas de seguimiento, falta de indicadores, baja venta cruzada, dependencia del dueño y otros frenos invisibles del crecimiento.
Respondé con honestidad. No es un examen: es una herramienta para identificar qué aspectos pueden estar limitando el crecimiento de tu empresa.
Tomá una de las preguntas de reflexión anteriores y validala con tu equipo o con algunos clientes. Muchas veces el valor del diagnóstico no está en aceptar una conclusión, sino en abrir una conversación más clara sobre dónde puede estar el próximo potencial de crecimiento.